Este blog presenta temas de una de las especialidades de la psicología con mayor uso empresarial e industrial a nivel mundial. Encontrarán información y herramientas para las áreas de Recursos Humanos, para el área Organizacional y para las mediciones de clima organizacional.
Etica del Psicólogo Organizacional
El compromiso organizacional es probablemente el mejor predictor de desempeño y contribución del capital humano, ya que es una respuesta global y considerada duradera que no implica la satisfacción de un puesto. Un empleado puede estar insatisfecho con un puesto determinado y considerarlo temporal y no sentirse insatisfecho con la organización como un todo. Pero cuando la insatisfacción se extiende a la organización, es muy probable que los individuos consideren la renuncia (Robbins, 1999).
jueves, 4 de abril de 2019
TEORÍA DEL ICEBERG
jueves, 15 de julio de 2010
USO DE PRUEBAS PSICOLÓGICAS POR NO PROFESIONALES DE LA PSICOLOGÍA
En esta época donde hay una emergente afluencia de profesionales del recurso humano y en donde todos están interesados en formar parte del grupo élite de una empresa, se esta dando con cada vez mayor frecuencia, el uso inadecuado de pruebas psicométricas por no profesionales de la psicología, lo que en términos populares se pudiera decir, destruyen una de las herramientas más preciadas en el área psicológica.
Como todo elemento maltratado y alterado, Genera problemas de índole legales y morales.
Como una persona no calificada en la comprensión de una herramienta de proyección psicológica, puede hacer una inferencia de selección o eliminación de un candidato a un puesto de trabajo?, Cual pudiera ser el marco referencia utilizado por el seleccionador profesional para determinar la aceptabilidad o no de un candidato evaluado? y mas si se utilizan herramientas desconocidas.
Lo que en realidad esta demostrando el profesional seleccionador, es una gran falta de moral y/o una doble moralidad profesional. Como es posible querer seleccionar a un personal idóneo con las competencias adecuadas según el puesto de trabajo, cuando el mismo seleccionador, no es idóneo y no cuenta con la competencia adecuada en el uso de herramientas psicológicas para la selección de personal?
Pero esto no termina aquí, que sucede con la información personal obtenida de las pruebas psicológicas consideradas privadas, que son de uso exclusivo de un profesional calificado y que esté debidamente capacitado e instruido en el uso y manejo de esta información?
Su mal uso o indebido manejo, abre la posibilidad de recibir demandas legales por parte del candidato tanto a la empresa, como al profesional seleccionador por desconocimiento del uso y análisis de una herramientas psicológica, manejo inadecuado de su selección, manejo inadecuado sus datos personales, daños y perjuicios que pudieran darse por etiquetamientos de perfiles mal elaborados...por mencionar unas cuantas.
Toda profesión tiene sus ventajas y sus limitaciones, un psicólogo no es médico, los Lic en Recursos Humanos es un psicólogo y así, como un administrador no es un abogado a pesar de su conocimiento en leyes laborales y no puede ejercer el derecho, tampoco puede un no profesional de la psicología, utilizar herramientas de las cuales son de uso exclusivo de profesionales con adiestramiento y capacitación adecuada.
Es importante apegarse a la investidura de nuestra profesión y a ser consciente de sus limitaciones, demostrando ante los demás signo de madures profesional, equilibrio emocional, respeto profesional, buen juicio personal, ética y vivencia de altos valores profesionales.
Si un administrador no puede hacer el trabajo de un abogado y un mecánico no puede hacer el trabajo de un médico, Por qué los no profesionales de la psicología que realizan trabajos de selección de personal, insisten en la utilización de herramientas de trabajo de las cuales no comprenden, ni están capacitados?
miércoles, 14 de julio de 2010
ROL DEL PSICÓLOGO DE RECURSOS HUMANOS
Christian Jean Paúl León Porras
En la actualidad, las organizaciones han puesto toda su atención en dos factores: el Ambiente Natural y los Recursos Humanos (HR.). El primero a causa de que en los años recientes, la preocupación por los daños al ambiente han adquirido gran importancia y enorme impacto en muchas empresas que no sólo deben encargarse de los cambios impuestos por leyes y reglamento específicos, sino también de la percepción del público; concretamente las actuales preocupaciones por el ambiente son: la contaminación, cambios del clima, la cantidad de agua, seguridad de los alimentos y por supuesto el agotamiento del ozono.Por otro lado el segundo factor, el cual desarrollaremos con relativa profundidad, son los RR.HH, como consecuencia que las sociedades se industrializan las organizaciones se hacen más complejas y los individuos dependen cada vez más de las actividades en grupos, si bien las personas (RR.HH) conforman las organizaciones, éstas constituyen para aquellas un medio de lograr muchos y variados objetivos personales que no podrían alcanzarse mediante el esfuerzo individual, por consiguiente la Administración De Recursos Humanos (ARH) no existiría si no hubiera organizaciones y personas que actúen en ellas.
De aquí que manifestáremos que la ARH se refiere a la preparación adecuada, a la aplicación, al sostenimiento y al desarrollo de las personas en las organizaciones, y en realidad es difícil separar las personas de las organizaciones y viceversa.
Para hacer más fácil el estudio de la relación entre personas y organizaciones, así como el de administrar los Recursos Humanos, estableceremos que las organizaciones, los grupos y las personas son clases de sistemas abiertos que intercalan permanentemente con sus respectivos ambientes. Recordemos que el concepto de sistemas abiertos se origina en la biología, al estudiar los seres vivos y su dependencia y su adaptabilidad al ambiente, y se ha extendido a otras áreas científicas como nuestra profesión la psicología y la sociología hasta llegar a la administración. El sistema abierto muestra las acciones y las interacciones de un organismo vivo dentro del ambiente que lo rodea. Por consiguiente se utiliza el concepto de sistema porque permite, de una manera más amplia y real, la complejidad de las organizaciones y la administración de sus recursos.
El enfoque sistémico en la ARH puede descomponerse en tres niveles de análisis: el nivel social (la sociedad como macro sistema), el nivel de comportamiento organizacional (la organización como sistema) y el nivel de comportamiento individual (el individuo como microsistema). En conclusión un sistema puede definirse como: "un conjunto de elementos dinámicamente relacionados en interacción que desarrollan una actividad para lograr un objetivo o propósito operando con datos/energía/materia, unidos al ambiente que lo rodea al sistema, y para suministrar información/energía/materia" (1994, Chiavenato).
Pero ésta idea de considerar la organización como un sistema abierto es antiguo. Spencer (Herbert Spencer, Autobiographya, New York, 1904, vol. II, pag. 56) afirmaba: "un organismo social se parece a un organismo individual en los siguientes rasgos fundamentales: crecimiento, el hecho de hacerse más complejo a medida que crece, por ello sus componentes necesitan mayor interdependencia, su vida tiene mayor duración en comparación con la de sus componentes y porque en ambos casos la creciente integración va paralela a una creciente heterogeneidad".
En verdad, las organizaciones surgen debido a que los individuos tienen objetivos que sólo pueden lograrse mediante la actividad organizada y el elemento básico son las personas cuyas interacciones conforman la organización. Dado que la interacción de las personas es la condición necesaria para la existencia de una organización. El éxito o el fracaso de estas, está determinado por la calidad de las interacciones de sus miembros: interacciones individuales, individuo y organización, organización y otras organizaciones, y la organización y su ambiente total.
La relación individuo-organización no es siempre cooperativa y satisfactoria, muchas veces es tensa y conflictiva. Argyris 2 refiere que los objetivos organizacionales y los individuales no siempre concordarán muy bien. La organización tiende a crear en los individuos un profundo sentimiento íntimo de frustración, de conflicto, de pérdida y una corta perspectiva temporal de permanencia en el cargo, en la medida en que ésta es formal y rígida, entonces según él, la mayor parte de la responsabilidad en cuanto a la integración entre los objetivos de la organización y de los individuos recae sobre la alta gerencia, puesto que el individuo proporciona habilidades, conocimientos, capacidades y destrezas junto a su aptitud para aprender y un indeterminado grado de desempeño, a su vez, la organización debe imponer al individuo responsabilidades, definidas e indefinidas, algunas dentro de su capacidad actual o bajo éstas otras requiriendo un aprendizaje a mediano o a largo plazo, pero siempre con desafío. En síntesis la interacción entre personas y organizaciones es compleja y dinámicas.
Las dos partes de la interacción están guiadas por directrices que definen lo que es correcto y equitativo, nosotros los psicólogos denominamos a esto "contrato psicológico". Este se refiere a la expectativa recíproca del individuo y la organización, establece el trabajo a realizar y la recompensa a recibir. Pero el contrato psicológico es un acuerdo tácito entre el individuo y la organización además es un elemento importante en cualquier relación laboral e influye en el comportamiento de las dos partes. Sin lugar a dudas una fuente común de dificultades en las relaciones interpersonales es la falta de acuerdos explícitos lo que quieren y lo que necesitan, en consecuencia, el esclarecimiento de los contratos es importante para una efectiva experiencia interpersonal. Cabe recalcar que todo contrato presenta dos aspectos: el contrato formal y el escrito y el "contrato psicológico" (que la organización y el individuo espera ganar con la nueva relación). De modo que el primer paso es una elección recíproca, el segundo es un proceso de adaptación mutua, y el tercero, un desarrollo recíproco, corresponde a la ARH asegurarse de esto.
La ARH consiste en la planeación, la organización, el desarrollo, la coordinación y el control de técnicas capaces de promover el desempeño eficiente del personal, que colabora en ella para alcanzar los objetivos preestablecidos de la empresa. Esto significa conquistar y mantener personas en la organización que trabajen y den lo máximo de sí mismos con una actitud positiva y favorable, por consiguiente los objetivos de la ARH derivan de los objetivos corporativos, unidades de negocios y funcionales de la organización (visto en lo que es administración gerencial propiamente dicha). De allí la importancia de una buena administración y potencialización de los RR.HH de la empresa, desarrollando en cada uno de los miembros una cultura de servicio y de productividad, enfatizando la calidad total de los trabajadores y también estimulando su espíritu intra emprendedor de tal forma que repercuta en el beneficio de la organización y de la sociedad.
Quien más que el psicólogo industrial (el cual se encarga del entrenamiento y desarrollo del personal) y organizacional (encargado de estratos más amplios como el desarrollo de RR.HH) para dirigir y realizar mejor que nadie esa tarea de la ARH, puesto que el objetivo de esta área de la organización comprende todos los conceptos elementales que el especialista en la conducta humana orientado al comportamiento organizacional conoce y domina, éste profesional idóneo domina los principios de la manifestación conductual individual y grupal, manejando los fundamentos de la gestión relativa al aprendizaje de conductas, su reforzamiento, motivación y satisfacción laboral, así como la organización y dirección eficaz de equipos de trabajos, de tal forma que aproveche al máximo el potencial de cada RR.HH para desenvolverlo con iniciativa y eficacia, trazando los objetivos claros, persuadiendo a través de una comunicación bien estructurada y organizada a grupos internos capaces de ser semilla del liderazgo en la organización.
Esta es la misión del psicólogo que laborará en organizaciones cada vez más complejas para el próximo milenio, ser líderes y piezas fundamentales para potencializar dichos elementos, haciendo de la labor organizacional una forma de vida y compenetrándose íntegramente con la misión, visión y cultura de la empresa, dando como resultado, técnicas forjadas de dicha organización que se adapten a ésta cultura y su posterior eficiencia y eficacia en el desarrollo de los RR.HH.
Sin lugar a dudas, en el mundo contemporáneo, muchas organizaciones sobreviven porque se anticipan y responden con inteligencia a los cambios externos y para ello desarrollan sus RR.HH, para que se adapten al contexto situacional por ende a parte de desarrollar y potencializar las habilidades de cada uno de los trabajadores hacen hincapié en mejorar las relaciones interpersonales, comunicación y por supuesto en su adaptabilidad a las condiciones medio ambientales de la sociedad o macro sistema.
Por último, en el próximo siglo XXI el futuro generador de riquezas será, sin lugar a discusión, el ser humano mediante su capacidad más elevada y más compleja: la creación intelectual, y la necesidad humana más buscada será la necesidad de autorrealización, entonces a nosotros los psicólogos, como científicos al servicio del hombre, nos queda mucho por hacer en las empresas del próximo milenio, enfatizando en cada individuo su auto motivación de logro y ayudarlo a establecer objetivos personales en general, consiguiéndolos por medio de la estimulación creativa y sobretodo de la persuasión, paralelamente a ello la potencialización de sus habilidades. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que en el departamento de RR.HH se interrelacionan profesionales de diversas áreas los cuales se consideran con mayor "autoridad" que nosotros para dirigir, puesto que aducen que no tenemos los conocimientos suficientes de administración para poder ocupar la jefatura de esa área, inclusive en la carrera de administración de empresas existe una especialización en este tópico, pero también tenemos que recordar que nosotros somos los más adecuados para desarrollarnos en este departamento, debido a que contamos con los conocimiento más adecuados para el perfil del puesto, incluso podemos realizar un post grado o maestría en este campo, de forma que complementamos conocimientos y esto no permitirá poder llegar a ocupar cargos directivos y responsabilidades de línea en las instituciones donde estemos laborando o desarrollando nuestra propio staff. Con este argumento no estoy tratando de generar rivalidades o competencias entre profesionales, puesto que es necesidad de todos laborar de forma armónica, teniendo como pilar la inteligencia emocional, y contribuyendo al desarrollo de la institución, lo que manifiesto es que como psicólogos orientados al área de las organizaciones, si podemos ocupar responsabilidades de líneas y tenemos toda la autoridad moral y profesional para hacerlo, sin tener ningún tipo de complejos, y sobretodo sin generar rencores ni envidias por parte de nuestros compañeros del equipo multidisciplinario.
ENTRE GENERACIONES BABY BOMM, X e Y
Autor: Rosa Elizabeth Quintana
Publicado en: Gestión de capital humano, Relaciones interpersonales, Sociedad y Trabajo
Así como en las familias conviven personas de distintas generaciones, en los lugares de trabajo también sucede lo mismo.
Estas diferencias generacionales impactan en la comunicación, en la capacidad de integración en los grupos en el lugar de trabajo, a veces positivamente y otras no tanto.
Algunas veces estas interacciones son beneficiosas puesto que los de mayor edad actúan como mentores de los más nuevos y estos aportan técnicas y conocimientos actualizados.
Aunque cabe aclarar que estas complicaciones en las relaciones interpersonales no siempre se dan por diferencias generacionales en la empresa, también pueden obedecer a otras causas.
Si repasamos, los distintos nombres que aluden a las generaciones, por orden de aparición, en primer lugar está la generación baby boom, que es una expresión inglesa surgida tras la Segunda Guerra Mundial, para definir el período de tiempo con un extraordinario número de nacimientos que se dió entre 1946 y 1964.
En segundo lugar, la generación X, se debaten las fechas exactas que definen a esta generación, pero se suele considerar rangos como 1965-1980. (Personas que vivieron sus años de adolescencia en los años 1980 y principios de los años 1990).
Los miembros de la generación X no creen en las empresas, ni en sus promesas y desconfían de sus jefes. Sólo confían en sí mismos y enfatizan el auto-desarrollo. No toleran los tiempos de las organizaciones y aspiran a que éstas se muevan con sus tiempos.
En oposición a los Boomers, que “vivieron para trabajar”, los X “trabajan para vivir”. Ellos se niegan a pagar el alto costo de no dedicar tiempo a la familia ni a los amigos. Por lo tanto, frente a una propuesta laboral que pueda deteriorar este balance, buscan inmediatamente la compensación (¿cuánto hay?).
Los X son orientados a resultados y no los relacionan con el tiempo de permanencia en el trabajo. Para ellos, trabajar no es estar en la empresa sino lograr los objetivos. Por lo tanto, no toleran la “reunionitis” y la política corporativa, ya que las ven como una pérdida de tiempo privado.
Valoran a los jefes profesionales y que obtienen resultados. Aborrecen los contextos que marcan la distancia entre niveles jerárquicos y la burocracia.
Tienen terror al estancamiento. Así, buscan un “feedback” contínuo y valoran a los jefes con la capacidad de transmitir conocimientos y aconsejar.
Así, pequeñas y medianas empresas tienen más posibilidades de ofrecerles lo que buscan. Las grandes organizaciones, por su parte, corren en desventaja. Es la primera vez en la historia que esto ocurre.
Velocidad en los procesos, variedad, diversidad, buen clima, buenas relaciones, un ambiente informal, participación, celebración y buenos jefes son las variables que componen el contexto laboral perfecto para la Gen Y, una generación que plantea nuevas demandas a las habilidades de los jefes y no temen abandonar las organizaciones cuando algo no les parece bien.
Mientras las generaciones anteriores “aguantaban”, estos jóvenes hacen realidad el viejo dicho: “se unen a las organizaciones por el dinero y se van por los jefes”.
“Es una generación que demanda, como las anteriores, cuestiones tradicionales relativas al salario, carrera, crecimiento, etcétera, pero que requiere mucha más libertad, menos reglas, más flexibilidad. Sin embargo, esta mayor libertad también les genera más ansiedad, más angustia. Entonces, ese pedido de libertad también viene acompañado con una mayor exigencia a los jefes de contención, de ayuda, de coaching. Casi como en una relación paternal, más que de jefe-empleado”, precisa Pablo Maison, director de RR.HH. de Unilever, en “Generación Y“.
Con algunos matices diferentes, en nuestro país, podemos reconocer estas características.
Es evidente entonces, que si el administrador de personas tiene en cuenta estas diferencias, en cuanto a como piensan, en que creen, cuales son las necesidades, los miedos de las distintas generaciones, pueden lograr una mejor empatía con las personas, ejercer un liderazgo efectivo y trabajar en pos de lograr un buen clima laboral.
En su lugar de trabajo ¿Cuántas generaciones de personas existen?

